El predio de Ezeiza fue escenario de un durísimo contratiempo para Boca Juniors durante la práctica matutina de este miércoles. En una acción desafortunada, al juvenil Tomás Aranda se le trabó el botín en el césped al intentar realizar un cambio de dirección, sufriendo un fuerte traumatismo en la pierna derecha. Aunque en un comienzo el cuerpo médico albergaba la esperanza de que se tratara de un esguince grave, los estudios posteriores revelaron una fractura de peroné con compromiso en la sindesmosis.
Ante este cuadro clínico, el departamento médico del club confirmó que el futbolista de 19 años deberá someterse a una intervención quirúrgica en los próximos días. El tiempo estimado de recuperación demandará entre tres y cinco meses, por lo que el atacante queda completamente descartado para lo que resta de las competencias en este 2026. Su retorno a la actividad profesional recién se prevé para el inicio de la pretemporada del próximo año.
La baja de Aranda representa un severo contratiempo táctico para el entrenador Rodolfo Arruabarrena, quien le había confiado la conducción del equipo y la emblemática camiseta número 10. Consolidado como titular indiscutido y figura determinante del ataque en los últimos compromisos, la abrupta salida del juvenil obliga al cuerpo técnico a reestructurar la zona de creación de cara al crucial duelo del viernes frente a Lanús por el torneo local.





