El ingreso de masas de aire cálido e inestable provenientes del océano Pacífico marca el inicio formal de la influencia del fenómeno climático El Niño en el norte argentino a partir de este mes de septiembre. De acuerdo con los informes del Servicio Meteorológico Nacional para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, la región del Litoral y la provincia del Chaco se posicionan con una alta probabilidad de registrar acumulados de lluvia superiores a los promedios históricos.

Las proyecciones advierten que la intensificación del fenómeno provocará eventos meteorológicos extremos de manera recurrente entre septiembre y octubre. Se anticipan tormentas severas con abundante caída de agua en cortos períodos de tiempo, ráfagas de viento, descargas eléctricas y presencia de granizo, factores que elevan de forma crítica el riesgo de anegamientos en cascos urbanos y localidades del interior.

El impacto del exceso de precipitaciones genera una profunda preocupación en las zonas rurales y productivas. Las crecidas e inundaciones proyectadas para el período de septiembre a noviembre amenazan directamente las grandes extensiones agrícolas, poniendo en riesgo el desarrollo de cultivos como el arroz y golpeando fuertemente al sector ganadero por la pérdida de suelo firme y pasto.

Frente a este escenario de contingencia, los organismos hídricos y los sistemas de alerta temprana mantienen un monitoreo permanente sobre la evolución de las precipitaciones en las cuencas locales. Las autoridades locales y provinciales ajustan los protocolos de prevención e infraestructura para mitigar las posibles consecuencias ambientales y productivas que dejará el paso de este evento climático en todo el territorio chaqueño.





