Durante la reunión bilateral, ambos funcionarios ratificaron el alineamiento político y económico estratégico entre Washington y Buenos Aires, al tiempo que analizaron los principales desafíos de la coyuntura global. El diálogo estuvo atravesado por el impacto de la crisis bélica en Medio Oriente sobre los mercados internacionales y la escalada de presiones financieras que promueve la Casa Blanca contra el régimen de Irán.
Durante las deliberaciones, Caputo aprovechó la plataforma internacional para exponer los pilares del programa de ajuste y ordenamiento fiscal que lleva adelante el gobierno argentino. En la previa a la cumbre, el titular del Palacio de Hacienda sostuvo un fructífero intercambio con la directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, quien volvió a elogiar públicamente la «impresionante recuperación económica» del país lograda a través del plan monetario y fiscal. Este respaldo del organismo multilateral resultó decisivo para apuntalar la posición de la delegación argentina ante sus pares de las principales potencias del bloque.
En las últimas horas, la agenda del G20 ha estado dominada por la firme postura de la administración estadounidense para estrangular el financiamiento a Teherán mediante un paquete renovado de sanciones financieras y el control sobre el Estrecho de Ormuz. En ese escenario de alta volatilidad geopolítica, Caputo busca asegurar el respaldo formal de la Secretaría del Tesoro para afianzar el flujo de inversiones financieras e infraestructura en la Argentina, en momentos donde los grandes fondos globales monitorean con atención la sostenibilidad del esquema económico local.





