Un severo temporal afectó al centro y noreste del país durante las últimas horas, provocando graves destrozos, anegamientos de calles y cortes del suministro eléctrico. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las tormentas eléctricas y las abundantes precipitaciones —que superaron los 75 milímetros acumulados entre la noche del viernes y la madrugada de este sábado— dejaron un saldo de voladuras de techos, caída de árboles y complicaciones en los accesos urbanos. Paralelamente, en la provincia de Santa Fe se vivió un episodio extraordinario cuando un tornado de importantes dimensiones tocó tierra en zonas rurales de San Genaro y Bernardo de Irigoyen, alcanzando ráfagas superiores a los 100 kilómetros por hora que destruyeron instalaciones agrícolas, galpones y tendidos eléctricos, aunque afortunadamente sin registrar heridos.
Ante la persistencia de la masa inestable, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ratificó para la jornada de este sábado alertas de nivel naranja y amarillo que abarcan a las provincias de Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Chaco, Formosa y Misiones. De acuerdo con el reporte oficial del organismo, las zonas bajo aviso naranja podrían registrar nuevos eventos severos acompañados por precipitación acumulada de entre 60 y 90 milímetros, fuerte actividad eléctrica, intensa caída de granizo y ráfagas que potencialmente superarían los 100 km/h.
Frente a la continuidad de las condiciones adversas, los comités de emergencia provinciales y los cuerpos de Bomberos Voluntarios desplegaron operativos especiales para asistir a los damnificados y monitorear los cauces hídricos urbanos. Las autoridades recomendaron a la población evitar circular por caminos rurales o calles anegadas, no manipular cables ni postes caídos en la vía pública y mantenerse permanentemente informados a través de los canales oficiales ante el riesgo latente de nuevas tormentas durante el transcurso del fin de semana.





