En un movimiento clave para la investigación judicial sobre la cadena de gimnasios Exen, este miércoles de madrugada se entregaron voluntariamente Nicolás Clinis y su madre, María Graciela Canal. Ambos imputados contaban con orden de captura internacional tramitada por el fiscal federal Patricio Sabadini, luego de que las autoridades detectaran sus salidas del país registradas a fines de julio y principios de agosto.
La presentación de Clinis y Canal se concretó cerca de las 4 en el Puente Internacional San Ignacio de Loyola, que une la ciudad de Clorinda con el territorio paraguayo. Tras cruzar el paso fronterizo, los dos prófugos quedaron inmediatamente detenidos en una dependencia local de Gendarmería Nacional, donde aguardan el operativo de traslado hacia la provincia del Chaco.
Con la detención de ambos sospechosos, la causa por presuntas irregularidades financieras y lavado de activos logra acorralar al núcleo directivo de la firma. Clinis y Canal quedarán formalmente a disposición de la Justicia Federal en Resistencia para prestarle declaración indagatoria en las próximas horas.





