El terremoto político y financiero desatado en Paraguay tras la intervención de Ueno Bank tuvo su primera réplica directa en la Argentina, afectando a la firma tecnológica Kaitel SRL Sucursal Argentina. La compañía, encargada de proveer servicios de software e infraestructura para el conglomerado del banco guaraní, cuenta con un hub de más de 900 trabajadores en sus oficinas del barrio porteño de Belgrano, donde esta semana se comunicaron suspensiones masivas y se frenó la acreditación de haberes.
A través de comunicados internos enviados este miércoles, la empresa notificó a una parte de su plantilla la suspensión formal sin goce de sueldo entre el 5 de noviembre y el 4 de diciembre de 2026. La firma argumentó razones de fuerza mayor derivadas del procedimiento de resolución iniciado por el Banco Central del Paraguay (BCP), señalando que la medida generó una parálisis temporal de sus actividades y una grave afectación en la disponibilidad de sus recursos financieros habituales.
Mientras un sector del personal fue suspendido con el único compromiso de mantener la cobertura de medicina prepaga, a otros empleados se los instruyó para continuar sus labores bajo la modalidad de trabajo remoto. La incertidumbre entre las familias de los trabajadores se profundizó ante el incumplimiento en el pago de los salarios correspondientes al inicio de mes, en un escenario donde el futuro de la filial argentina quedó condicionado al avance del proceso de liquidación o rescate de la entidad financiera en Paraguay.





