En el marco de los continuos reclamos provinciales por el impacto de la recesión en la coparticipación federal, el Gobierno nacional mantuvo acotada la entrega de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) durante los primeros diez meses del año. Según un informe de la consultora Analytica, de un total de $1.024.482 millones recaudados para el fondo de emergencia hasta octubre, el Poder Ejecutivo apenas devengó y ejecutó efectivamente $197.500 millones. Esto implica que un 80,7% de los recursos disponibles —equivalente a $826.982 millones— permaneció sin ser distribuido entre los distritos, si bien los montos asignados superaron las transferencias realizadas en los mismos períodos de 2024 y 2025.
Esta política de contención en las transferencias no discrecionales coincide con el inicio de una nueva ronda de tratativas políticas y fiscales entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales. El ministro de Economía, Luis Caputo, encabeza las conversaciones para impulsar la eliminación del impuesto a los Sellos en las distintas jurisdicciones, considerado un tributo distorsivo para la actividad económica. Para amortiguar el impacto en las arcas subnacionales, Nación propondrá un esquema de compensación financiera que cubrirá hasta el 50% de la pérdida de recaudación que sufra cada provincia.
La negociación por el frente tributario se da en un momento clave para equilibrar las finanzas públicas provinciales, resentidas por la caída general de la recaudación y el ajuste en el gasto presupuestario. Mientras las provincias presionan por una mayor agilidad en el reparto de los ATN para hacer frente a desequilibrios de corto plazo, el Palacio de Hacienda busca utilizar las partidas disponibles como herramienta de negociación estratégica para avanzar en su agenda de reformas fiscales y simplificación tributaria en todo el país.





