La edificación con madera comienza a consolidarse en la Argentina como una alternativa sustentable y competitiva frente a la construcción tradicional de ladrillo y hormigón. El constante incremento en los costos de obra, la necesidad de acortar los tiempos de ejecución y la búsqueda de una mayor eficiencia térmica en las viviendas han impulsado la demanda de sistemas prefabricados. Según referentes del sector, los valores de partida para estas estructuras parten de los u$s900 por metro cuadrado, en comparación con los u$s1.600 que promedia el metro cuadrado tradicional, aunque los proyectos de mayores prestaciones e industrialización pueden alcanzar los u$s2.500 por m².

Entre las principales ventajas operativas que explican esta tendencia se destacan la reducción sustancial de desperdicios en obra y la posibilidad de planificar la mayor parte del proceso de manera previa al montaje en el terreno. De acuerdo con especialistas del Instituto de la Construcción con Madera (ICM), el mercado ofrece diversas soluciones tecnológicas según la escala del proyecto, entre las cuales sobresale el sistema wood frame —ideal para viviendas unifamiliares y ampliaciones por su estructura liviana y versátil— y los sistemas de poste y viga o soluciones de Mass Timber (CLT y GLT) para obras de mayor envergadura.
Por su parte, los paneles estructurales aislantes (SIP) integran en un mismo componente prefabricado un núcleo de poliestireno expandido entre placas estructurales, lo que permite acelerar el ensamblaje y elevar el aislamiento térmico de la envolvente. No obstante, los analistas del rubro aclaran que los costos finales varían según las terminaciones y la escala de la vivienda, por lo que las cotizaciones iniciales deben evaluarse en función de las prestaciones y especificaciones técnicas de cada proyecto.





