La plaza cambiaria inició una inusual pausa de cinco días sin actividad tras la rueda de este jueves, en la que el dólar mayorista anotó una leve baja de 50 centavos (-0,03%) para cerrar en $1.545,5. De esta forma, el tipo de cambio oficial interrumpió una racha alcista diaria pero acumuló un avance semanal del 0,7%, marcando la cuarta semana consecutiva en terreno positivo. El receso financiero se extenderá hasta el miércoles 11 de noviembre debido al feriado bancario y a los feriados dispuesto con motivo de la histórica visita pastoral del papa León XIV a la Argentina.
El freno operativo se da en un contexto de marcada volatilidad internacional y local, influenciado por la devaluación del real brasileño, las repercusiones financieras tras las elecciones legislativas en Estados Unidos y la tensión en los activos locales que llevó al riesgo país a superar los 900 puntos básicos. En el segmento minorista, el dólar oficial promedió los $1.571,84 para la venta en las entidades financieras relevadas por el Banco Central, mientras que en el Banco Nación se mantuvo en $1.470 y el dólar tarjeta finalizó en $2.041.
Por su parte, los tipos de cambio alternativos operaron con caídas generalizadas antes del receso. El dólar MEP retrocedió un 0,2% para ubicarse en $1.580,83, al tiempo que el Contado con Liquidación (CCL) bajó un 0,6% hasta los $1.665,23 y el dólar informál o «blue» descendió diez pesos para ofrecerse a $1.555. Pese a la tregua, los contratos de dólar futuro en el mercado Rofex reflejaron expectativas de ajuste, proyectando una cotización mayorista de $1.573 para fines de noviembre y de $1.601,5 para el cierre de diciembre.





