En el marco de su primera gira oficial por Latinoamérica, el papa León XIV aterrizó este viernes por la tarde en Uruguay, primera escala de un recorrido que incluirá a la Argentina y al Perú. Durante el vuelo fletado por el Vaticano, el Santo Padre mantuvo un cordial intercambio con los 84 periodistas acreditados que integran la comitiva de prensa, recorriendo los asientos traseros para saludar uno por uno a los cronistas y recibir obsequios, cartas y recuerdos personales.
Al ser consultado de manera directa sobre el sentido político y pastoral de su paso por el país, el Pontífice respondió sin ambages: «¿Es un homenaje a Francisco que viaje a la Argentina?», le plantearon en medio de la charla a 10.000 pies de altura. La respuesta papal no tardó en llegar: «Sí, en el sentido de visitar su país, donde él no pudo. Voy con mucha alegría», reconoció ante los enviados especiales. Su arribo a suelo argentino está programado para el próximo domingo 8 de noviembre, donde cumplirá una intensa agenda de cuatro días que combinará actos oficiales, celebraciones litúrgicas y encuentros con referentes de distintos sectores.
Durante el improvisado contacto con la prensa, la agenda internacional también ocupó un espacio destacado. Ante las consultas sobre su participación cívica y su postura frente a las elecciones de medio término en Estados Unidos, que derivaron en una dura derrota para Donald Trump, León XIV ratificó su postura institucional al señalar que está orgulloso de ser americano y de ejercer sus derechos ciudadanos. Asimismo, el clima de distensión se interrumpió momentáneamente cuando uno de los cronistas le entregó una carta firmada por familiares de Germán Giuliani —el ciudadano argentino detenido-desaparecido en Venezuela en un contexto de tensiones políticas y denuncias de persecución—; al tomar conocimiento del caso de paradero incierto, el Papa interrumpió su sonrisa y exclamó un tajante «Tremendo» en perfecto español.
Finalmente, el Sumo Pontífice se refirió a los ejes rectores de su primera encíclica, titulada Magnífica Humanitas, centrada en el impacto de la Inteligencia Artificial en la sociedad global del siglo XXI. En dicho documento, el Papa advierte sobre los riesgos de dejar el control de la tecnología exclusivamente en manos corporativas y aboga por una fuerte regulación estatal, apoyándose en un heterogéneo entramado de referencias intelectuales, filosóficas y culturales que van desde pensadores y escritores hasta líderes históricos de la talla de Martin Luther King Jr. y Nelson Mandela.





