El Poder Ejecutivo mantiene intacta su intención de reformar el sistema electoral nacional y avanzar hacia la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En ese marco, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, anunció que la Comisión de Asuntos Constitucionales retomará en septiembre las discusiones sobre la reforma política. La estrategia del oficialismo busca reactivar el tratamiento parlamentario impulsado por el Gobierno de Javier Milei, considerando alternativas que van desde la anulación definitiva del sistema primario hasta su suspensión temporal de cara a las próximas elecciones.
Pese al impulso en la Cámara Alta, el Poder Ejecutivo enfrenta marcadas resistencias parlamentarias y aún no ha concretado las mayorías necesarias para garantizar el dictamen. La iniciativa de reforma no fue abordada formalmente en las reuniones de la mesa política con el PRO, espacio aliado que mantiene marcadas dudas sobre la viabilidad del proyecto e internas sobre su conveniencia electoral. A su vez, referentes radicales y gobernadores provinciales dialoguistas manifestaron serias objeciones al sostener que no resulta idóneo alterar las reglas de juego institucionales sin consensos amplios y fuera del calendario electoral.
Para intentar destrabar el estancamiento, el oficialismo evalúa desacoplar el capítulo de las PASO de otros consensos incluidos en el proyecto de ley, como la implementación de la Ficha Limpia para candidatos condenados por corrupción. No obstante, desde la conducción del bloque libertario prefieren no forzar el dictamen hasta asegurar los votos indispensables en el recinto. Las negociaciones se concentran en sondear a los mandatarios provinciales con la intención de estructurar un acuerdo que permita modificar la legislación previa a la llegada del próximo año electoral.





