El Gobierno nacional enfrió la posibilidad de utilizar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES como mecanismo para impulsar el crédito hipotecario en el país. Aunque el ministro de Economía, Luis Caputo, había presentado días atrás una alternativa para que el FGS realizara depósitos bancarios a largo plazo, en los despachos oficiales reconocen ahora que la iniciativa se encuentra bajo revisión y sin fecha de implementación debido a complejidades jurídicas y financieras.
El esquema buscaba resolver el descalce entre los plazos de financiamiento de los bancos y las hipotecas a 20 o 30 años, permitiendo que el FGS licitara depósitos a dos, tres o cinco años entre entidades financieras. Sin embargo, la instrumentación del plan exige definir criterios técnicos estrictos sobre qué tasas se cobrarían frente a la inflación y qué bancos podrían participar, una decisión sensible considerando que casi el 80% del fondo está comprometido en títulos públicos.
A las dificultades financieras se suma la prudencia de los propios funcionarios públicos ante los antecedentes de judicialización que afectaron a gestiones anteriores por el manejo de los activos previsionales. Por el momento, desde la Casa Rosada remarcan que, si bien la legislación no prohíbe las colocaciones a plazo fijo, el proyecto permanecerá en evaluación hasta garantizar un mecanismo que resguarde la rentabilidad del fondo sin generar contingencias legales.





