La 47° edición del Vía Crucis Interprovincial comenzó minutos antes de la medianoche del jueves en el Convento de las Hermanas Clarisas de Corrientes. Tras una emotiva preparación previa que incluyó representaciones teatrales en la Plaza Cabral, una marea de peregrinos inició el recorrido de 15 estaciones de oración. El punto culminante de la noche se vivió durante la madrugada, cuando la columna de fieles atravesó a pie el Puente General Belgrano, transformando el icónico viaducto en un imponente escenario de rezos y cánticos bajo las estrellas.
El trayecto, que demandó un gran esfuerzo físico, unió las ciudades de Corrientes, Barranqueras y Resistencia en un clima de profunda espiritualidad y orden. A pesar del cansancio acumulado tras más de diez horas de marcha, los participantes mantuvieron el espíritu de unidad que caracteriza a esta tradición regional. La logística del evento permitió que familias enteras y jóvenes de diversos puntos del Nordeste argentino (NEA) compartieran un espacio de reflexión que buscó, según los organizadores, fortalecer los lazos de hermandad entre ambas comunidades.
La procesión finalizó alrededor de las 9:45 de este viernes 3 de abril al arribar al Convento de las Hermanas Clarisas en la capital chaqueña. Las autoridades religiosas destacaron la masiva convocatoria y el comportamiento ejemplar de los asistentes, reafirmando que este evento se ha consolidado como el corazón de las celebraciones de Semana Santa en la zona. Con la llegada de los últimos peregrinos, se dio por cerrada una jornada histórica que volvió a demostrar que la fe es capaz de acortar cualquier distancia geográfica.





