La última semana del mes llega a su fin con un marcado optimismo en las mesas financieras e institucionales respecto a la evolución del Costo de Vida. Luego de que julio marcara un 2,1%, los relevamientos de alta frecuencia de las principales consultoras privadas confirmaron una moderación continua en los precios de consumo masivo. El freno en los productos de la canasta básica y una menor presión en los servicios regulados permitieron sostener una trayectoria descendente a lo largo de las cuatro semanas de agosto.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) difundido por el Banco Central ubica la mediana de las proyecciones en un 1,8% mensual, mientras que las mediciones semanales más optimistas del sector privado sitúan el avance cerca del 1,4% o 1,5%. Este comportamiento afianza la expectativa del Gobierno de consolidar un ritmo de suba de precios inferior al 2% para el tramo final del año, alineando las proyecciones anuales por debajo del 30%.
El comportamiento de los alimentos y bebidas durante la última semana ha sido el principal ancla del indicador general, mostrando variaciones marginales que compensaron los ajustes estacionales. Con un tipo de cambio contenido y sin sobresaltos en la brecha cambiaria, el mercado financiero aguarda el dato oficial del INDEC confiando en que agosto ratificará el proceso de desaceleración inflacionaria.





