La visita de Axel Kicillof a la provincia del Chaco dejó entrever mucho más que un duro discurso crítico contra el plan económico del gobierno nacional. En su faceta de armado federal con la mirada puesta en la carrera presidencial, el gobernador bonaerense encabezó el acto de reasunción de autoridades de la CGT Regional Chaco, firmó convenios con intendentes y mantuvo encuentros con sectores productivos y universitarios. Sin embargo, la foto central de la jornada no tuvo como único protagonista al mandatario visitante, sino al alineamiento explícito y coordinado que exhibió con la dirigencia peronista local.
En ese tablero, Jorge Capitanich emergió como el gran ganador político del desembarco bonaerense. El exgobernador y actual referente del peronismo chaqueño compartió el escenario principal en Resistencia junto a Kicillof, demostrando un nivel de cercanía y sintonía estratégica que revalida su liderazgo. La presencia de ministros bonaerenses de primera línea y el respaldo sindical de la central obrera terminaron de blindar una escenografía donde «Coqui» funcionó como el articulador indiscutido del espacio en el plano local.
Lejos de tratarse de una simple fotografía institucional, la maniobra se enmarca en la hoja de ruta que Capitanich ya viene trazando rumbo a las elecciones provinciales de 2027. La demostración de fuerza territorial junto al mandatario de la mayor provincia del país fue leída hacia adentro del PJ comme un claro mensaje hacia la interna: la centralidad política del Chaco sigue pasando por sus manos y cualquier proyecto nacional debe dialogar con su conducción en el norte.
Bajo este esquema, Capitanich avanza a paso firme en su estrategia de contención y ordenamiento territorial. Su objetivo inmediato pasa por lograr que la totalidad de los intendentes del PJ chaqueño se alineen de manera unánime detrás de su conducción política y legislativa, consolidando un bloque homogéneo que no deje margen a dispersiones en el peronismo provincial para luego ser ungido nuevamente como el candidato indiscutido a gobernador en 2027.
La jornada concluyó confirmando que el peronismo chaqueño busca encauzar su reconstrucción desde las bases municipales y sindicales. La visita de Kicillof funcionó como un potente catalizador externo: mientras el bonaerense suma apoyos en las provincias para su proyección nacional, Capitanich capitalizó el evento para ratificar su vigencia, abroquelar a la tropa propia y encarar el tramo decisivo de su retorno a la gobernación.





