El Estadio de Nueva York Nueva Jersey fue testigo de uno de los impactos más grandes del Mundial 2026. Noruega sacudió por completo el tablero del torneo al vencer por 2-1 a Brasil en un electrizante duelo de octavos de final. El conjunto sudamericano, que llegó a esta cita como uno de los máximos favoritos a la corona bajo el mando del estratega italiano Carlo Ancelotti, pagó un precio altísimo por su falta de efectividad y se marcha a casa mucho antes de lo esperado, dejando a toda una nación sumida en la frustración.
La historia del encuentro pudo haber tomado un rumbo totalmente distinto en la primera mitad. A los 13 minutos, tras una revisión del VAR, la Canarinha dispuso de una oportunidad inmejorable para ponerse en ventaja, pero el mediocampista Bruno Guimarães falló su remate desde el punto penal. Brasil no logró capitalizar su dominio y se topó con una sólida defensa nórdica liderada por el arquero Ørjan Nyland. En el complemento, el desarrollo se mantuvo nivelado hasta que apareció la jerarquía de la máxima figura europea para inclinar definitivamente la balanza.
Erling Haaland se vistió de héroe indiscutido al destrabar el partido con un doblete espectacular en el tramo final. El implacable delantero del Manchester City rompió el cero a los 79 minutos con un imponente cabezazo tras un centro de Andreas Schjelderup, y volvió a golpear a los 89 minutos con un zurdazo raso pegado al poste que decretó el 2-0. Aunque Neymar descontó de penal a los 100 minutos del tiempo añadido, no hubo tiempo para la hazaña de los pentacampeones. Con este resultado, la histórica Noruega avanzó firmemente a los cuartos de final, donde aguarda por el vencedor del cruce entre México e Inglaterra.





