El comercio exterior argentino quedó completamente paralizado este lunes tras el inicio de una medida de fuerza por tiempo indeterminado de los prácticos, pilotos y baqueanos. El reclamo surge en fuerte rechazo al Decreto 690/2026 firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, el cual busca desregular el servicio de practicaje mediante la eliminación del régimen vigente desde 1991, la creación de un registro abierto gestionado por la Prefectura Naval Argentina (PNA) y la fijación de tarifas máximas a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN). La decisión de los profesionales de no prestar servicio provocó la detención total de la carga de granos y combustibles, afectando a las principales terminales del país como Rosario, La Plata, Dock Sud, Bahía Blanca y Quequén.
El impacto logístico escaló rápidamente en las primeras horas del conflicto. Según una nota presentada por el Centro de Navegación (CNAV) a las autoridades, ya son al menos 140 las embarcaciones que se encuentran pendientes de servicio y fondeadas sin poder operar, provocando el desvío de cargas programadas hacia los puertos de Montevideo y el sur de Brasil. Entre los buques afectados destaca el transporte pesado White Marlin, una embarcación estratégica con equipamiento clave para la construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) de YPF y socios, la cual quedó varada mar adentro sin poder ingresar al muelle para iniciar tareas de infraestructura submarina.
Ante la gravedad del escenario y el riesgo de pérdidas millonarias en divisas por el incumplimiento de contratos, la Prefectura Naval Argentina comenzó a emitir intimaciones individuales a los profesionales habilitados para que reanuden la actividad. Desde el Gobierno fundamentaron que el practicaje constituye un servicio público esencial y advirtieron que la interrupción del tráfico fluvial y marítimo podrá derivar en sanciones administrativas y denuncias penales. Por su parte, el sector agroexportador sigue con extrema preocupación el desarrollo del paro, ya que la parálisis se suma a una caída interanual del 28% en la liquidación de divisas durante el mes de julio.





