Una velada sindical sirvió de marco para saldar viejas disputas y sellar una foto de unidad. Claudio «Chiqui» Tapia, titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), dijo presente en el festejo por el 17° aniversario del Club Deportivo Camioneros, donde compartió la mesa principal con su exsuegro, Hugo Moyano, y su excuñado, Pablo Moyano. La presencia del máximo dirigente del fútbol argentino cobra relevancia luego de la distancia que había tomado de la familia sindical tras su separación de Paola Moyano.
El evento reunió a casi la totalidad del clan familiar, además de dirigentes gremiales como Cristian Jerónimo y Juan Pablo Brey. Sin embargo, la postal de unidad tuvo dos ausencias de peso: Facundo Moyano, quien se encontraba en Mar del Plata, y Liliana Zulet, esposa de Hugo Moyano, cuya distante relación con Pablo refleja las tensiones internas que persisten dentro de la conducción gremial y las empresas vinculadas al sindicato.
Más allá del reencuentro familiar, el fútbol volvió a actuar como puente de unión. El Club Camioneros atraviesa un destacado presente en la B Metropolitana con aspiraciones de ascender a la B Nacional, un trayecto similar al realizado en su momento por Barracas Central, la institución históricamente ligada a la familia Tapia.





