La puja por los subsidios energéticos sumó un capítulo de máxima tensión política en el Congreso de la Nación tras la media sanción obtenida en la Cámara de Diputados. El proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo busca dar marcha atrás con la ampliación del régimen de «Zona Fría» sancionado en 2021, con el objetivo de recortar el beneficio para más de 3,4 millones de usuarios residenciales en decenas de departamentos de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis y Mendoza. La intención de la Casa Rosada es focalizar la asistencia tarifaria del gas únicamente en los sectores de extrema vulnerabilidad y regresar al mapa geográfico original que solo amparaba a la Patagonia, Malargüe y la Puna, lo que significaría subas en las boletas de hasta el 55% para los usuarios que queden excluidos del beneficio geográfico automático.
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Este escenario encendió las alarmas en el interior del país, desatando un fuerte malestar entre gobernadores de distintas terminales políticas y jefes comunales que observan con suma preocupación el impacto de la medida en el bolsillo de los vecinos. Los mandatarios provinciales de las regiones afectadas sostienen que la quita del beneficio atenta de manera directa contra la economía familiar y el consumo comercial en las vísperas del invierno, cuando la demanda y el consumo residencial se disparan notablemente. La contrapropuesta de los bloques aliados en la Cámara Alta apunta a dilatar el debate de la norma y «pasar el invierno» antes de convalidar una reestructuración de esta magnitud, forzando además el armado de proyectos alternativos por parte de senadores opositores y radicales que amortigüen el golpe tarifario.
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Ante la resistencia de las provincias mediterráneas, la Jefatura de Gabinete de la Nación reactivó las negociaciones con los bloques aliados y los denominados gobernadores de las «zonas cálidas» en busca de destrabar el tratamiento en el Senado. Mientras el oficialismo presiona con el argumento de que el sistema actual carece de financiamiento suficiente y profundiza el déficit fiscal, el ala negociadora gubernamental busca consolidar una mayoría ofreciendo, a cambio, un esquema compensatorio de subsidios estacionales al consumo de energía eléctrica para los distritos del norte del país que sufren altas temperaturas. Las próximas semanas serán cruciales para determinar si el Gobierno nacional logra destrabar este sensible debate legislativo o si la liga de gobernadores consigue postergar el recorte hasta que culmine la temporada de frío extremo.
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