El Ministerio de Economía encabeza conversaciones con entidades financieras de primera línea para estructurar un financiamiento por cerca de US$ 1.000 millones en las próximas semanas. La estrategia apunta a cubrir los compromisos y vencimientos de deuda previstos en la agenda financiera sin necesidad de lanzar una colocación directa de títulos soberanos en plazas como Wall Street o Londres, donde el costo del endeudamiento internacional experimentó alzas recientes.
El mecanismo prevé la obtención de un primer tramo de US$ 500 millones respaldado por una garantía parcial de US$ 250 millones otorgada por la Corporación Andina de Fomento (CAF), aprobada a finales de julio. Este formato de crédito puente o repo permite a las instituciones bancarias reducir el riesgo crediticio del país y convalidar tasas de interés más bajas que las imperantes en el mercado abierto.
En paralelo, el Palacio de Hacienda prevé replicar esta misma ingeniería financiera con el Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata (Fonplata). El Gobierno aguarda que la entidad multilateral apruebe en el corto plazo un aval similar por US$ 250 millones, el cual servirá de colateral para captar otros US$ 500 millones con bancos privados y asegurar la disponibilidad de divisas.





