La Libertad Avanza formalizó el pedido para sesionar este miércoles a las 15 horas en la Cámara de Diputados, con el objetivo de lograr la sanción definitiva de la reforma de la Ley de Glaciares. Tras obtener la media sanción en el Senado, el oficialismo confía en contar con una base de entre 130 y 134 votos, sumando el apoyo de sus aliados habituales del PRO, el MID y sectores de la UCR, además de legisladores de provincias con intereses mineros que ven con buenos ojos los cambios propuestos.
A pesar del optimismo numérico, la jornada se perfila tensa debido a la intención de los bloques opositores de aprovechar la apertura del recinto para avanzar con pedidos de interpelación contra Manuel Adorni. Las críticas de la oposición se centran en el crecimiento patrimonial del funcionario y el acceso a créditos hipotecarios por montos elevados por parte de miembros del espacio libertario. Para contener posibles desbordes, el oficialismo tiene prevista una reunión de bloque previa donde se bajará una línea clara de comportamiento y defensa política.
El éxito de la estrategia gubernamental dependerá en gran medida de la cohesión con sus socios parlamentarios y de evitar que el debate se desvíe hacia las agendas personales de los funcionarios cuestionados. Mientras los sectores pro-mineros impulsan la ley como una herramienta necesaria para el desarrollo económico, organizaciones ambientales y sectores críticos advierten sobre los posibles riesgos de flexibilizar la protección de los recursos hídricos en zonas de alta montaña.





