El Senado de la Nación aprobó en general la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) con 46 votos a favor y 22 en contra. Sin embargo, el texto no se convirtió en ley debido a las modificaciones introducidas durante la discusión en particular, lo que obligará a la Cámara de Diputados a tratar el proyecto en una segunda revisión para expedirse sobre los cambios.
El punto central de la discordia se resolvió tras modificarse el blindaje que el Gobierno pretendía otorgarle al directorio de la entidad monetaria. En lugar de exigir el voto de los dos tercios en ambas cámaras para su destitución, el Senado aprobó por aplastante mayoría que el remoción o designación del presidente y directores requiera de la mayoría absoluta del Senado (37 votos), eliminando la intervención de la Cámara baja en ese procedimiento.
En lo sustancial, la normativa redefine el rol primario del Banco Central para centrarlo exclusivamente en la preservación del valor de la moneda, eliminando las metas múltiples vigentes desde 2012. Además, prohíbe de manera estricta la emisión para financiar al Tesoro Nacional a través de adelantos transitorios y restringe la transferencia de utilidades contables para cubrir el déficit fiscal.





