El riesgo país de la Argentina experimentó un fuerte descenso este miércoles al situarse en los 551 puntos básicos, lo que representa una caída significativa respecto a los 610 registrados en la jornada anterior. Esta mejora en la percepción crediticia del país se da en un contexto de euforia en los mercados financieros globales, donde los inversores han reaccionado positivamente a la reciente tregua diplomática entre Estados Unidos e Irán. Antes de la apertura del mercado local, los bonos soberanos de la deuda argentina ya mostraban subas considerables en las plazas internacionales, anticipando una jornada de alto rendimiento para los activos nacionales.
La tendencia positiva se extendió también al sector corporativo, especialmente para las empresas tecnológicas y bancarias. Acciones de firmas emblemáticas como Mercado Libre, Banco Macro y Supervielle registraron incrementos superiores al 3% en las operaciones previas a la rueda oficial. Sin embargo, el sector energético mostró un comportamiento dispar; la caída en el precio internacional del petróleo, derivada de la distensión del conflicto en Medio Oriente, generó una expectativa de menores ingresos para las petroleras, moderando el entusiasmo en ese segmento específico.
De cara al corto plazo, los analistas sostienen que la estabilidad de estos indicadores dependerá de la consolidación del escenario geopolítico y de la reacción de los bancos centrales ante la volatilidad de los precios de la energía. La capacidad de la Argentina para sostener este nivel de riesgo país, el más bajo de los últimos cuatro años, estará ligada no solo al humor global de los mercados, sino también a la fluidez de las inversiones hacia economías emergentes en un marco de mayor previsibilidad internacional.





