La provincia de Chaco atraviesa una delicada situación por la crecida de sus principales cauces de agua, registrando un total de 2.239 personas evacuadas y autoevacuadas pertenecientes a 629 hogares en las zonas ribereñas. Según el último reporte del Comité de Emergencia Provincial, la cuenca presenta marcas hidrométricas elevadas, alcanzando el río Paraná una altura de 7,19 metros en la escala de la Administración Provincial del Agua (APA), mientras que el río Paraguay se ubica en 7,90 metros y el Bermejo registra 3,14 metros.
En este escenario, los municipios de Puerto Vilelas, Barranqueras e Isla del Cerrito se encuentran bajo alerta roja debido a la magnitud de los anegamientos. Puerto Vilelas concentra el mayor impacto sociohabitacional con 661 evacuados y 689 autoevacuados, requiriéndose incluso operativos de rescate en la zona de Colonia Tacuarí. Por su parte, Barranqueras contabiliza 253 evacuados y la Isla del Cerrito otros 142, mientras que localidades como Colonia Benítez y la capital provincial, Resistencia, permanecen en alerta naranja coordinando la asistencia a las familias damnificadas.
Para dar respuesta inmediata, la provincia mantiene habilitados cuatro centros de contención provinciales donde se albergan 175 personas agrupadas en 59 familias. Entre la población asistida en estos refugios —ubicados en Puerto Vilelas (Kagiva), Colonia Benítez (Antequeras y San Pedro Pescador) y Resistencia (La Usina Urbana)— se encuentran 74 niños y niñas, 93 adultos, 5 adultos mayores y 8 personas con discapacidad. Los equipos de Protección Civil y los municipios ribereños continúan con el monitoreo constante de las costas para responder ante eventuales variaciones en los caudales.





