El Estadio Alberto J. Armando abre sus puertas este domingo 1° de noviembre a partir de las 15:00 horas para albergar el enfrentamiento más trascendente del fútbol argentino. Con el arbitraje principal de Nicolás Ramírez y el respaldo de Silvio Trucco en el VAR, el compromiso se presenta decisivo para las aspiraciones de ambos. El conjunto local llega a la jornada en lo más alto de la tabla de posiciones y ya asegurado en la fase final del torneo, con la misión de sumar tres puntos que refuercen su liderazgo en la tabla anual. Por su parte, la visita busca dar el golpe a domicilio para afirmarse en los puestos de clasificación directa y recortar distancias en el tramo definitivo del certamen.
Para esta edición del Superclásico, el equipo local saldría a la cancha con Álvaro Montero en el arco; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Lautaro Blanco en la línea defensiva; Santiago Ascacibar, Leandro Paredes y Milton Delgado en la mitad de la cancha; junto a Leonel Flores, Sebastián Villa o Alan Velasco y Miguel Merentiel en el ataque. El parado táctico del dueño de casa mantiene el foco en la solidez defensiva y en el despliegue de sus volantes centralizados para abastecer la referencia ofensiva en el área rival.
En la vereda de enfrente, el conjunto visitante perfila una alineación integrada por Santiago Beltrán bajo los tres palos; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Nicolás Otamendi y Marcos Acuña en el fondo; Tobías Andrada, Lucas Silva o Aníbal Moreno y Tomás Galván en el mediocampo; Thiago Almada como enlace; e Ángel Correa junto a Lucas Beltrán en la delantera. La propuesta visitante apuesta por el rodaje de sus futbolistas de jerarquía internacional en la zona defensiva y el dinamismo de su frente de ataque para romper la racha del local ante su público.





