Para formar parte del decil más alto de la escala socioeconómica en Argentina, una familia tipo debió percibir ingresos superiores a los $3.644.000 mensuales durante el cuarto trimestre de 2025. Según el último informe de evolución de la distribución del ingreso del Indec, este estrato superior promedia los $5.621.438 por hogar, aunque presenta una enorme disparidad interna, con techos que alcanzan los 25,9 millones de pesos. Este grupo selecto está integrado por poco más de un millón de hogares, lo que representa aproximadamente al 11,6% de la población total relevada en los principales aglomerados urbanos.
«La brecha de ingresos sigue siendo crítica: mientras que el decil más alto (el 10% con mayores recursos) concentra el 30% del ingreso total generado, el decil más bajo apenas logra capturar el 2% de la masa distributiva. En términos monetarios, esto significa que mientras una familia del estrato inferior sobrevive con ingresos mensuales de hasta $566.000, una del estrato superior percibe, en promedio, diez veces esa cifra.»
En cuanto a la composición de estos recursos, el informe destaca que el 79,2% de los ingresos de los hogares provienen de fuentes laborales, mientras que el resto corresponde a ingresos no laborales como jubilaciones o subsidios. Esta dependencia del trabajo es mucho más marcada en los estratos altos, donde los ingresos no laborales representan solo el 12,3%, frente al 67,7% observado en el primer decil. Estos datos reflejan una estructura social donde la mediana de ingresos laborales se sitúa en los $800.000, marcando el pulso de una clase media que lucha por no quedar rezagada frente a la inflación.





