El clásico comenzó con una intensidad asfixiante por parte de Racing, que intentó acorralar a la visita desde el primer minuto. Sin embargo, la solidez defensiva del equipo de Eduardo Coudet fue el cimiento sobre el cual se construyó la victoria. A los 32 minutos, Facundo Colidio aprovechó una desatención en la última línea local para abrir el marcador, un golpe psicológico del que la Academia tardó en recuperarse mientras el «Chacho» celebraba su quinta victoria consecutiva al mando del conjunto de Núñez.
El panorama se oscureció definitivamente para Racing tras la intervención del VAR. El árbitro Sebastián Zunino fue llamado a revisar una acción brusca de Marcos Rojo, quien terminó viendo la tarjeta roja tras un cruce con Martínez Quarta. Con un hombre menos, el local intentó empujar con más orgullo que fútbol, pero River manejó los hilos del encuentro con inteligencia, desgastando a un rival que no encontró los caminos para romper el cero en el arco de enfrente.

En el tiempo de descuento, cuando el partido ya expiraba, llegó la sentencia definitiva. Tras una recuperación de Juan Cruz Meza, Sebastián Driussi definió con precisión a los 92 minutos para sellar el 2 a 0 final. El resultado deja sensaciones opuestas: River se consolida como un serio candidato al título con un funcionamiento aceitado, mientras que Racing se retira entre cuestionamientos, obligado a replantear su esquema defensivo tras una derrota dolorosa en su propio estadio.





