Una jornada insólita y dramática se vivió en el Estadio Gigante de Arroyito durante la definición de la Tabla Anual 2026. Rosario Central cumplió con su parte al derrotar por 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto con goles de Emanuel Coronel y Julián Fernández, en un encuentro donde jugó más de 20 minutos con un hombre menos por la expulsión de Gastón Ávila. Con el triunfo consumado, el equipo rosarino quedaba momentáneamente en la cima del torneo a la espera del final del partido entre Boca Juniors y Defensa y Justicia.
Tras el pitazo final del árbitro Hernán Mastrángelo, una falla de comunicación desató una escena increíble en el estadio. Ante la falsa versión de que el encuentro en La Bombonera había finalizado en empate sin goles, la cancha explotó en festejos. Jugadores como Jáminton Campaz, Elías Verón, Juan Giménez e Ignacio Ovando corrieron hacia los alambrados para celebrar el supuesto título con los hinchas e incluso algunos simpatizantes invadieron el campo de juego al grito de «bicampeones», mientras la comitiva técnica del entrenador Jorge Almirón se sumaba al abrazo colectivo.
Sin embargo, la alegría duró apenas unos instantes. Mientras en Rosario se desataba el festejo errado, en la capital federal Enner Valencia convertía a los 95 minutos el gol de la victoria agónica para Boca Juniors. La confirmación del resultado en La Bombonera cayó como un balde de agua fría en Arroyito: los rostros de incredulidad en las tribunas y el paulatino silencio en el césped congelaron la celebración de un trofeo que, por un error de información, se les escurrió de las manos en el último suspiro.





