El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, fue detenido en la madrugada de este sábado y quedó a disposición de la Justicia tras haber sido destituido mediante un juicio político impulsado por el Senado. La orden de detención fue ejecutada por agentes de la Policía Nacional y los fiscales Christian Benítez y Silvia Franco en el marco de la causa penal que investiga su presunta responsabilidad en la quiebra y colapso de Ueno Bank. El exjefe de Estado deberá presentarse este sábado a las 11:00 ante la sede del Ministerio Público para prestar declaración indagatoria.
En una primera instancia, las autoridades judiciales habían dispuesto el arresto domiciliario del exmandatario en su residencia del barrio Mburucuyá, en Asunción. No obstante, el deterioro de las condiciones de seguridad en las inmediaciones del inmueble, provocado por la concentración masiva de manifestantes y las protestas desatadas tras la resolución del Congreso, obligó a las fuerzas de seguridad a disponer su traslado inmediato hacia el Regimiento Escolta Presidencial para garantizar su integridad física.
La citación judicial se inscribe en la causa instruida para determinar el nivel de implicancia de Peña en las irregularidades operativas y financieras detectadas en la entidad bancaria, cuya crisis generó un impacto de gran magnitud en el sistema financiero regional. Tras el operativo de traslado desplegado bajo un estricto cordón policial, la defensa del expresidente alistaba las presentaciones correspondientes para la audiencia formal ante el cuerpo de fiscales intervinientes.





