El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en marzo una suba del 3,4%, lo que representa un incremento de 0,5 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Con este dato, la inflación interanual se ubicó en el 32,6%, mientras que el acumulado en lo que va de 2026 ya alcanza el 9,4%, marcando el décimo mes consecutivo de aceleración sostenida desde mediados del año pasado.
Según el informe oficial, el principal motor del aumento fue el alza internacional del crudo debido al conflicto en Medio Oriente, lo que impactó directamente en el precio de los combustibles y la logística. A esto se sumaron presiones estacionales típicas del mes, como el inicio del ciclo lectivo y los ajustes en diversos servicios, que mantuvieron la tendencia alcista del indicador.
Pese al dato negativo, el Ministerio de Economía y consultoras privadas proyectan un cambio de tendencia para abril. Los relevamientos preliminares de las primeras semanas del mes muestran una deflación o estabilidad en el rubro de alimentos y bebidas, lo que alimenta la expectativa oficial de que comience finalmente un proceso de desinflación y recuperación de la actividad económica.





