El Gobierno envió este miércoles al Senado de la Nación un extenso proyecto de reforma electoral de 29 páginas que propone cambios profundos en el sistema político argentino. La iniciativa contempla la modificación de leyes clave como la Ley Orgánica de los Partidos Políticos y el Código Electoral Nacional, con el objetivo de simplificar los procesos de votación y reducir el gasto público asociado a las jornadas electorales.
Entre los puntos más destacados se encuentra la eliminación definitiva de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), bajo el argumento de que los ciudadanos no deben financiar las internas partidarias. Asimismo, el texto incluye la denominada «Ficha Limpia», que busca impedir que personas condenadas por delitos de corrupción puedan ser candidatas a cargos públicos, endureciendo los requisitos de idoneidad para la representación política.
Finalmente, el proyecto propone una transformación en el sistema de financiamiento de los partidos políticos, orientándose a terminar con la dependencia de los recursos estatales para las campañas. La presentación ya ha generado las primeras reacciones en los bloques aliados del Congreso, quienes manifiestan dudas sobre la oportunidad de cambiar las reglas de juego en el actual calendario y piden debatir algunos puntos de forma independiente





