El Ministerio de Educación del Chaco inició la devolución formal de los resultados del Censo de Fluidez y Comprensión Lectora, un operativo que alcanzó a estudiantes de segundo y tercer grado de todas las escuelas del territorio. Durante las jornadas de presentación en Resistencia, las autoridades educativas destacaron que el promedio de lectura en los niños que finalizaron primer grado ascendió de 16 a 36 palabras por minuto. Este incremento no solo refleja una mayor velocidad, sino una consolidación de las bases necesarias para que los alumnos logren una autonomía real frente a los textos escolares.

La implementación de esta política, que comenzó en 2024 y se extendió a segundo grado en 2025, se apoya en herramientas tecnológicas innovadoras como el Visor Educativo. Este sistema digital permite a directivos y supervisores acceder a gráficos estadísticos e informes desagregados por región e institución. Según explicó Gerardo Núñez, jefe del Departamento de Evaluación Educativa, el objetivo central es transformar los datos en herramientas pedagógicas concretas que permitan a cada docente ajustar sus estrategias de enseñanza según las necesidades individuales de sus alumnos.

Finalmente, el operativo se consolida como el eje central del programa «Somos Alfabetización Chaco 2024-2027», articulando el trabajo entre diversas subsecretarías para garantizar la continuidad pedagógica. Tras el encuentro presencial con los equipos de las regionales 10 A, B y C, la cartera educativa tiene previsto realizar sesiones virtuales para asegurar que todas las instituciones de la provincia cuenten con su diagnóstico. Con estos resultados en mano, el gobierno provincial busca profundizar el programa «Aprendo Leyendo», enfocándose en cerrar las brechas de comprensión detectadas durante el censo.





