Hermano de la sopa paraguaya, el chipá guazú se diferencia por utilizar choclo fresco (elote) rallado en lugar de harina de maíz seca. Esto le otorga una textura mucho más húmeda, dulce y granulada, similar a un suflé de maíz.
La mezcla lleva choclo, cebolla, huevos, leche y una cantidad generosa de queso. Al hornearse, los azúcares naturales del choclo se caramelizan en los bordes, creando un contraste delicioso con el interior tierno y salado del queso fundido.
Es el acompañamiento preferido para las carnes blancas o se consume solo como una entrada. En el Chaco, el chipá guazú es sinónimo de hospitalidad; es lo que se prepara cuando llega una visita inesperada porque siempre gusta a todos.





