El ingreso de divisas a la economía argentina registrará un nivel histórico durante el segundo semestre del año, impulsado por una diversificación sin precedentes en la matriz exportadora. Las estimaciones privadas anticipan un cambio estructural en el flujo de dólares, que tradicionalmente dependía en forma casi exclusiva del calendario de liquidación del sector agropecuario y de la finalización de la cosecha gruesa.
El principal motor de este desempeño récord se concentra en la aceleración productiva de Vaca Muerta y en la consolidación de proyectos mineros estratégicos. El aumento constante en los volúmenes de extracción y transporte de hidrocarburos, sumado a la exportación de minerales clave, generará una oferta constante de divisas que compensará holgadamente la baja estacional de los despachos del campo.
De concretarse estas proyecciones de la Bolsa de Comercio, la mayor fluidez en la liquidación externa le otorgará mayor previsibilidad al mercado de cambios para la segunda mitad del año. La diversificación de las fuentes de divisas refuerza las arcas internacionales del Banco Central y atenúa los habituales picos de volatilidad que afectaban a la plaza financiera durante el período invernal y primaveral.





