Ante la incertidumbre y las versiones que circularon en torno a un posible cierre definitivo de la tradicional tienda Castellanas, la firma emitió un mensaje de tranquilidad sobre el futuro del comercio. Según precisaron desde la administración, la medida responde a un proceso planificado de unificación de sectores y reestructuración interna para optimizar la atención y el funcionamiento operativo del establecimiento.
En ese marco, remarcaron de manera categórica que la reorganización no provocará despidos ni afectará la estabilidad laboral de los trabajadores. La aclaración busca llevar calma a las familias del personal, luego de las alarmas que se encendieron entre clientes y empleados debido a las maniobras de movimiento de mercadería y cambios en la dinámica habitual del local.
De esta manera, el cese momentáneo de la atención al público responde exclusivamente a los trabajos necesarios para adecuar las instalaciones e integrar la oferta comercial. Se prevé que, una vez concluidas las tareas correspondientes a este esquema de unificación, la firma reabra sus puertas de forma habitual.





