El proyecto, que llegó al recinto para suplantar su primera versión a solo ocho meses de haber sido aprobada, obtuvo 44 votos a favor gracias al respaldo clave de los aliados del oficialismo. Entre los sectores que acompañaron la medida se encuentran el bloque que conduce Patricia Bullrich junto a los legisladores del PRO, la UCR, Convicción Federal, Despierta Chubut, Frente Cívico por Santiago, Independencia, La Neuquinidad, Movimiento por Misiones, Primero los Salteños y Provincias Unidas, mientras que el peronismo la rechazó por considerarla vinculada a un esquema de blanqueo.
Uno de los cambios centrales introducidos por la ley «Inocencia II» está relacionado con el acceso al Régimen Simplificado de Ganancias (RSG). Con la normativa anterior quedaban excluidos aquellos contribuyentes que hubieran registrado ingresos superiores a los mil millones de pesos o poseyeran un patrimonio superior a los diez mil millones de pesos en cualquiera de los últimos tres años. Asimismo, la ley redefine qué se considera una discrepancia significativa entre lo declarado y los datos del fisco, estableciendo que si la diferencia detectada es del 15% o más pero no supera los cinco millones de pesos, dejará de considerarse como tal para evitar que contribuyentes de menor volumen queden expuestos a inspecciones.
Finalmente, la flamante norma fija una fecha límite estricta para aprovechar los beneficios de presunción de exactitud y tapón fiscal, la cual fue estipulada para el 31 de diciembre de 2027, coincidiendo con el último día del actual mandato presidencial. Con este plazo, el Gobierno busca incentivar que la mayor cantidad posible de contribuyentes se anime a regularizar sus ahorros durante lo que resta de la gestión.





