En el marco de una intensa negociación en el Senado encabezada por la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, el Gobierno nacional resolvió dar marcha atrás y eliminar formalmente el capítulo referido a la modificación de la Ley de Tierras. La decisión se adoptó en una reunión de urgencia con bloques aliados tras constatarse que no estaban garantizados los avales parlamentarios requeridos para dar debate a la iniciativa en el recinto. La propuesta descartada contemplaba elevar del 15% al 25% el límite permitido para la adquisición de superficie agrícola por parte de inversores internacionales, un punto que desencadenó la negativa directa de gobernadores de provincias del norte y la Patagonia como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Sáenz (Salta) y Raúl Jalil (Catamarca).
El apartado descartado representaba uno de los ejes centrales del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el ministro Federico Sturzenegger. Tras el endurecimiento de la postura de mandatarios provinciales y legisladores aliados —quienes argumentaron la necesidad de proteger la soberanía sobre los recursos naturales y evitar la concentración territorial—, las autoridades legislativas de La Libertad Avanza optaron por congelar ese tratamiento para evitar un revés rotundo que hiciera caer la totalidad del paquete normativo en la votación general.
Con la quita del régimen de extranjerización, el oficialismo busca encarrilar la discusión del dictamen enfocado prioritariamente en los artículos que sí mantienen consenso con la UCR y el PRO. De este modo, la sesión parlamentaria se centrará en las reformas al Código Civil y Comercial en materia de agilización de procesos de desalojo, modificaciones a la Ley del Manejo del Fuego, regulaciones sobre expropiaciones y mecanismos de escrituración de tierras.





