En Roma, la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), encabezada por el arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, y el secretario general del organismo, monseñor Raúl Pizarro, mantendrá este jueves una reunión crucial con el Sumo Pontífice. El encuentro buscará delinear los ejes pastorales e institucionales de la gira fijada entre el 8 y el 11 de noviembre, la cual marcará el retorno de un viaje papal a suelo nacional en el marco de una gira regional que también contempla escalas en Uruguay y Perú.
A la par del diálogo diplomático en la Santa Sede, este domingo desembarcará en Buenos Aires una delegación de avanzada del Vaticano liderada por el mexicano José Salas, responsable de la logística y la organización de los viajes pontificios. La comisión, reforzada con especialistas en seguridad y logística internacional, recorrerá sobre el terreno los potenciales escenarios para las actividades públicas y litúrgicas. Los cañones apuntan a consolidar una agenda de tres sedes principales: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para los encuentros protocolares con el Ejecutivo nacional, la Basílica de Luján como epicentro de la devoción popular y la provincia de Córdoba para las convocatorias de mayor masividad en el interior del país.
En el ámbito político local, el Gobierno nacional trabaja activamente en el diseño de los esquemas de recepción y en la coordinación operativa con los gobiernos provinciales y municipales involucrados. Desde la Casa Rosada, la secretaría general de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, encomendó a una colaboradora de su máxima confianza la articulación directa con la Cancillería, las fuerzas de seguridad federales y la cúpula eclesiástica. Se espera que las evaluaciones técnicas de la avanzada vaticana concluyan hacia mediados de septiembre, momento en el que se anunciará el itinerario definitivo de la gira.





