El senador nacional Jorge Capitanich intervino este jueves en el plenario de las comisiones de Minería, Energía y Presupuesto. Durante el debate del proyecto de Ley de Biocombustibles, el legislador remarcó la importancia de consolidar un régimen de promoción con perspectiva federal que priorice el desarrollo productivo, el agregado de valor en origen y la defensa de las pequeñas y medianas empresas.
En su exposición, Capitanich recordó el régimen de promoción federal impulsado junto a otros senadores, cuyo pilar principal es el fortalecimiento de las PyMEs industriales y las cooperativas agropecuarias.
Los principales puntos de disidencia
El corte obligatorio de biodiesel se posicionó como una de las divergencias centrales planteadas por el senador. Mientras que la iniciativa en tratamiento fija el porcentaje en un 10%, la propuesta respaldada por Capitanich busca alcanzar un 15% en un plazo de 24 meses.
Asimismo, el legislador expresó su preocupación por la pérdida de espacio de las PyMEs no integradas dentro del esquema proyectado:
- «Nosotros observamos que existe una regresión desde el punto de vista de la participación de las PyMEs no integradas, del 7,5% al 3%».
Capitanich advirtió que esta reducción perjudica directamente a las provincias donde operan 25 plantas del sector —entre ellas Buenos Aires, Santa Fe, San Luis, Entre Ríos y La Pampa—, por lo que solicitó mantener un cupo de reserva no inferior al 7,5% para dicho segmento.
Oportunidades para las economías regionales
En cuanto al impacto en el interior del país, el senador destacó el potencial del procesamiento de insumos locales, como el maíz, mediante regímenes de incentivos dirigidos a cooperativas y PyMEs. Explicó que esta agregación de valor fomenta la generación de empleo directo e indirecto y estimula las inversiones en las cadenas productivas regionales.
Finalmente, calificó la propuesta actual como un proyecto de carácter «estrictamente regulatorio». Para perfeccionar el texto final, sugirió incorporar:
- Biocombustibles avanzados y aprovechamiento de residuos agrícolas, lignocelulósicos y biomasa forestal.
- Articulación técnica con universidades nacionales y organismos científicos como el INTA e INTI.
- Mayor arraigo territorial que contemple las necesidades de los productores del interior.





