En el marco del evento Vientos de Cambio realizado este miércoles en el Hotel Sheraton del barrio porteño de Retiro, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió al cruce de los duros cuestionamientos planteados por la conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA). La controversia se encendió tras las declaraciones del vicepresidente de la entidad fabril, Guillermo Moretti, quien había arremetido contra el funcionario al sostener que el país estaba «manejado por un trader que no sabe lo que es un torno». Ante el auditorio, el titular de la cartera económica le restó dramatismo al contrapunto personal pero fijó una postura clara sobre la orientación de la gestión nacional.
Durante su alocución, Caputo sostuvo que comprende las tensiones que generan las reformas estructurales y admitió que es previsible que cada sector busque resguardar sus propios intereses. Sin embargo, marcó una firme distinción respecto a la responsabilidad del Palacio de Hacienda: “Como ministro de Economía, me toca defender los intereses de 48 millones de argentinos, no de determinados empresarios”, enfatizó. Con estas palabras, el Gobierno reafirmó su decisión de no ceder ante los reclamos corporativos ni dar marcha atrás con el proceso de desregulación.
En esa misma línea, el funcionario criticó con dureza el histórico esquema de protección industrial, señalando que el costo de ese modelo recae de forma directa sobre los consumidores. Caputo calificó de «inmoral e injusto» que los ciudadanos deban pagar bienes de menor calidad a precios de dos, cuatro o hasta diez veces por encima de los valores internacionales. Asimismo, ratificó que el Estado no volverá a apelar a subsidios para sostener actividades privadas y anticipó el envío de un nuevo proyecto de ley al Congreso para afianzar la liberación de los mercados.





