El funcionario argumentó que el impulso centrado en actividades con ventajas comparativas —como el agro, la energía, el petróleo y la minería— resulta fundamental para el esquema nacional, ya que funcionan como los principales generadores de divisas para la economía.
En su exposición, el titular del Palacio de Hacienda sostuvo que la entrada de dólares permite resolver de manera estructural la restricción externa y otorga solvencia al Banco Central para sostener la estabilidad cambiaria. Además, al cruzar los cuestionamientos sobre el desempeño del sector manufacturero, remarcó que la industria registró una caída real en los ciclos anteriores pese a contar con subsidios, e insistió en que la provisión de divisas mediante las actividades exportadoras es la única garantía para que las demás ramas productivas puedan abastecerse de insumos e importar.
Finalmente, Caputo vinculó las posibilidades de alivio fiscal a la dinamización de las cuentas públicas y a la expansión de la formalidad tributaria. El ministro ratificó el compromiso con el equilibrio de las finanzas y la independencia monetaria, remarcando que cualquier baja sostenida en la presión impositiva requerirá consolidar el proceso de desinflación y aumentar la base de contribuyentes dentro del circuito legal sin comprometer las metas fiscales alcanzadas.





