El Juzgado Federal dictó este jueves la libertad de Luciano Menocchio, dueño de una reconocida cadena de gimnasios, y de su pareja Anahí Aranda. Tras someterse a los controles médicos y trámites administrativos de rutina, ambos imputados abandonaron la prisión preventiva debido a que la magistratura consideró inexistentes los riesgos de fuga o entorpecimiento que justificaran su permanencia en el régimen penitenciario.
La medida se alinea con las excarcelaciones concedidas recientemente a Lucas Menocchio y a Graciela Carolina Binaghi, exesposa del condenado Luis Raúl «Gusano» Menocchio. De esta manera, la totalidad de la familia y su grupo comercial procesado mantendrá su situación procesal en libertad, respaldada por la estrategia defensiva que los posiciona como empresarios de buena fe sin nexo funcional con las actividades ilícitas investigadas.
A pesar del beneficio otorgado, los cuatro acusados permanecerán supeditados al expediente bajo reglas de conducta que incluyen la fijación de domicilio legal y comparecencias mensuales en la comisaría. La causa entra ahora en una etapa clave en la que el juez de la causa deberá resolver si dicta el procesamiento, la falta de mérito o el sobreseimiento de cada uno de los implicados.





