El mandatario provincial destacó la labor de Néstor Ravarotto y su familia, quienes gestionan 15 hectáreas dedicadas al cultivo de mandioca bajo un modelo asociativo que integra a pequeños productores de la zona. Zdero subrayó que este proyecto es un ejemplo concreto de la «cultura del trabajo», ya que no se limita a la producción primaria, sino que incorpora tecnología de envasado al vacío. Este proceso de industrialización en origen permite que el producto llegue directamente a las góndolas de Resistencia y el interior, dinamizando la economía regional y asegurando la sostenibilidad del emprendimiento.

Un pilar fundamental para el éxito de esta iniciativa ha sido la inversión en infraestructura rural, específicamente en la ejecución de obras de ripio para los caminos de acceso. Tanto el gobernador como el productor coincidieron en que la conectividad es vital para el sector agroindustrial; anteriormente, las inclemencias climáticas impedían el traslado de la mercadería, mientras que hoy la logística está garantizada. Esta mejora en los caminos rurales se traduce en una mayor competitividad y en la seguridad de que el esfuerzo del productor no se pierda por dificultades externas.

Finalmente, desde el Ministerio de Producción se ratificó el compromiso de replicar este modelo en otras regiones, como la franja del río Bermejo. El objetivo central es que los agricultores chaqueños dejen de ser únicamente proveedores de materia prima para convertirse en protagonistas de la cadena de valor. Al fomentar el lavado, procesamiento y conservación de los alimentos, el Gobierno busca consolidar el empleo genuino para las más de 25 familias que hoy dependen de este sector, fortaleciendo así el desarrollo autónomo de las comunidades locales.





