El partido comenzó con una intensidad propia de los grandes clásicos mundiales. Aunque el Brasil de Carlo Ancelotti intentó dominar la posesión en los primeros minutos, fue Francia quien golpeó primero gracias a su máxima figura. A los 32 minutos, Kylian Mbappé recibió una asistencia precisa de Ousmane Dembélé y, con una definición de vaselina exquisita ante la salida de Ederson, puso el 1-0. La primera mitad cerró con un dominio táctico de los dirigidos por Didier Deschamps, que supieron neutralizar las trepadas de Vinícius Júnior.

El complemento trajo dramatismo inmediato cuando, a los 54 minutos, el defensor francés Dayot Upamecano vio la tarjeta roja directa tras una revisión del VAR por una falta sobre Wesley. Con la ventaja numérica, Brasil se volcó al ataque, pero la efectividad estuvo del lado europeo. A los 64 minutos, en una contra letal, Hugo Ekitike marcó el segundo gol con otra definición sutil por encima del arquero brasileño. El descuento llegó recién a los 77 minutos a través de Bremer, quien aprovechó un rebote en el área para sellar el 2-1 definitivo.
Este triunfo en territorio estadounidense no solo corta una racha de 15 años sin victorias francesas sobre el Scratch, sino que posiciona a los vigentes subcampeones del mundo como el rival a batir de cara al Mundial 2026. Por su parte, la selección brasileña deja dudas en su funcionamiento colectivo, especialmente en la generación de juego limpio, y deberá ajustar piezas rápidamente para su próximo compromiso amistoso contra Croacia el 31 de marzo.





