El presidente Javier Milei aseguró que el Gobierno nacional dispondrá de un «poder de fuego» de entre USD 60.000 millones y USD 70.000 millones para hacer frente a eventuales turbulencias o corridas en el mercado cambiario. Según explicó el mandatario en declaraciones periodísticas, esta estimación se basa en la rápida acumulación de reservas propias del Banco Central (BCRA) —que alcanzaron casi USD 14.000 millones y proyectan llegar a USD 20.000 millones hacia fin de año—, sumada al cierre garantizado de las líneas de financiamiento necesarias para cubrir los compromisos de deuda de 2026 y 2027.
El paquete mencionado por la conducción económica contempla además acuerdos bilaterales estratégicos, entre los que figuran el swap suscrito con Estados Unidos por USD 20.000 millones y las negociaciones en curso para la extensión del tramo activo del intercambio de monedas con China. Desde la perspectiva oficial, este amplio paraguas financiero brinda certidumbre de largo plazo y reduce significativamente el margen para maniobras especulativas contra la moneda local, respaldado además por posibles medidas macroprudenciales que el organismo monetario evaluará implementar.
Sin embargo, las precisiones vertidas por el Jefe de Estado encendieron el debate entre los operadores de la City porteña y consultoras del sector privado. Especialistas del mercado advierten que la suma total computa activos con grados de liquidez heterogéneos y giros condicionados, dado que los swaps internacionales requieren formalizaciones específicas para su uso efectivo y las reservas brutas del BCRA integran componentes no operativos, como los encajes de los depósitos en dólares del sector privado.





