El mandatario defendió la propiedad privada, vaticinó su reelección por cuatro años más y generó repercusión política al cruzar al asistente con frases como «si no te gusta, andate a Cuba» y «te gusta hablar, kuka».
El altercado comenzó cuando un asistente del público interrumpió la disertación con reproches sobre la situación financiera actual. Visiblemente molesto, el jefe de Estado frenó su exposición, defendió la legitimidad de su plan económico y aseguró que su espacio está sentando las bases para cien años de liberalismo en el país. Tras el fuerte intercambio de palabras, el hombre fue retirado del salón principal por el personal de seguridad del evento.
En el plano político, el discurso de Milei estuvo centrado en la defensa irrestricta de la propiedad privada y la acumulación de capital ante un auditorio de 500 empresarios. Sin embargo, el efusivo posicionamiento del Ejecutivo coincidió con un escenario de máxima tensión interna dentro del oficialismo. La reciente postergación de la Ley de Tierras en el Senado profundizó la grieta entre la ministra Patricia Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel, exponiendo diferencias explícitas sobre el rumbo de la gestión.





