Tras la virtual parálisis de transferencias discrecionales registrada durante agosto, el Gobierno nacional volvió a activar el reparto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) distribuyendo un paquete total de $12.000 millones. Los fondos se canalizaron de manera directa hacia tres jurisdicciones: Misiones captó la mayor porción con $5.000 millones, mientras que Jujuy y La Pampa percibieron $3.500 millones cada una. El movimiento marca un cambio táctico en el esquema de envío de recursos en un momento en que el fondo acumulado de ATN alcanzó los $798.839 millones al cierre de agosto, habiéndose ejecutado apenas un 18,9% del total en los primeros ocho meses del año.
El mapa acumulado en lo que va de 2026 muestra un reparto total de $163.000 millones distribuidos entre 15 provincias. Misiones encabeza el listado de asistencia con $25.000 millones acumulados a través de cinco giros, seguida por Entre Ríos con $15.000 millones, y por Corrientes y Mendoza, ambas con $14.000 millones. En el lote de las mayores asignaciones también se ubica Jujuy, que con el desembolso de este mes alcanzó los $13.500 millones acumulados en el año. El flujo selectivo de divisas responde a la necesidad de reforzar las arcas provinciales de gobernadores con representación directa de bloques independientes en el Congreso.
La reactivación de las transferencias opera como el mecanismo principal para aceitar las negociaciones políticas con los mandatarios subsoberanos. Desde la Casa Rosada buscan afianzar consensos y consolidar voluntades parlamentarias de cara al inminente tratamiento del proyecto de Presupuesto y la discusión de la Reforma Política en el Congreso de la Nación. Ante la fuerte restricción fiscal que aplicó el Poder Ejecutivo sobre el gasto público general, la caja no automatizada de los ATN vuelve a configurarse como la herramienta de negociación clave para garantizar la gobernabilidad y asegurar los votos necesarios en la Cámara de Diputados y el Senado.





