El momento crítico del Millonario sumó un nuevo capítulo en la noche frente a Tigre. A los 38 minutos del primer tiempo, cuando el encuentro estaba abierto, Lucas Beltrán asistió a Ángel Correa para dejarlo mano a mano. Al ingresar al área, el delantero recibió un fuerte golpe por detrás de Nahuel Banegas en el gemelo derecho que le impidió definir, pero el árbitro Andrés Gariano no sancionó la falta y el VAR ni siquiera llamó a revisar la acción.
La decisión arbitral desató la furia de todo River, desde los reclamos en cancha encabezados por Nicolás Otamendi hasta las protestas de Coudet hacia el cuarto árbitro. El enojo se suma al malestar que el plantel ya arrastraba tras los fallos del cruce anterior contra Barracas Central, acumulando tensión en un vestuario golpeado por los arbitrajes y la falta de resultados.
Con este resultado, el conjunto de Núñez concretó su sexta derrota en hilera, profundizando una severa racha negativa en el torneo. La crisis futbolística, sumada a los fallos polémicos en contra, deja al ciclo del Chacho Coudet en su momento más complejo en lo que va del año.





