Este lunes 3 de agosto comenzó con una medida de fuerza de alcance nacional dispuesta por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), a la que se sumaron sindicatos docentes universitarios y estatales. La huelga afecta en forma directa el inicio del segundo tramo del ciclo lectivo en jurisdicciones como la Provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Chaco y Santiago del Estero, donde miles de alumnos debían retomar las aulas tras las vacaciones de invierno.
El pliego de reclamos impulsado por las organizaciones gremiales exige la convocatoria urgente a la paritaria nacional docente, así como la restitución inmediata del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y el incremento de recursos para infraestructura, comedores escolares y becas. Desde el sector advierten sobre la continua pérdida del poder adquisitivo de los salarios frente a la inflación y rechazan los proyectos oficiales que buscan modificar el régimen previsional público y la legislación educativa vigente.
Frente a la jornada de protesta y la movilización programada durante la mañana, el Gobierno nacional confirmó que llevará a cabo inspecciones muestrales en establecimientos de todo el país. El objetivo de las autoridades es verificar que se garantice una cobertura mínima del 75% en la prestación del servicio escolar, tal como lo establece la normativa sobre servicios esenciales, en un escenario donde la adhesión se siente con mayor intensidad en las escuelas estatales de los niveles inicial, primario y secundario.





