Un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) se accidentó la mañana del lunes 23 de marzo de 2026 tras despegar de la pista de La Tagua, en Puerto Leguízamo, Putumayo. La aeronave, que transportaba a 128 personas —incluyendo 115 soldados del Ejército Nacional, 11 tripulantes y 2 policías—, no logró ganar la altura necesaria y se precipitó en una zona selvática a pocos kilómetros del aeropuerto. Según los reportes preliminares, el impacto provocó un incendio inmediato, lo que dificultó las tareas iniciales de rescate en el terreno.
Hasta el momento, las autoridades han confirmado la cifra de 69 víctimas fatales, mientras que decenas de uniformados resultaron heridos, varios de ellos en estado crítico. La rápida intervención de los habitantes locales y de la Armada Nacional permitió el traslado de los sobrevivientes hacia centros asistenciales en Florencia, Neiva y Bogotá. El presidente Gustavo Petro y el Ministerio de Defensa expresaron su pesar por el suceso, destacando que el vuelo formaba parte de una misión rutinaria de relevo de tropas en el sur del país.
La Inspección de la Fuerza Aeroespacial y la Fiscalía General de la Nación han iniciado las investigaciones para determinar las causas exactas del siniestro. Entre las hipótesis analizadas se encuentran posibles fallas mecánicas en los motores y las limitaciones de la infraestructura de la pista local, calificada como «muy corta» para este tipo de operaciones pesadas. Mientras avanza el proceso de identificación de los fallecidos por parte de Medicina Legal, el país permanece en luto por lo que ya se considera una de las mayores catástrofes aéreas militares en la historia reciente de Colombia.






